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Queridos hermanos en Jesús Nazareno:
Con tanta ilusión como responsabilidad me presento ante vosotros como Abad del Dulce Nombre de Jesús Nazareno para el ejercicio 2009-2010, con el objetivo principal y el firme propósito de activar todos los resortes disponibles para prepararnos ante la inminente llegada del IV Centenario.
400 años documentados de entrega, sacrifico y dedicación por un inigualable colectivo de hermanos, guiados por Nuestro Padre Jesús Nazareno.
Gracias a ese capital humano, que es el gran hecho diferencial que siempre nos ha caracterizado, año tras año, siglo tras siglo, hemos sabido superar las dificultades engrandeciendo continuamente la cofradía.
Tanto esa gran historia como lo que representamos nos obligan a estar siempre dispuestos y preparados para afrontar los nuevos retos que se nos presenten, por lo que la colaboración y la entrega de todos debe seguir siendo nuestra enseña. Cada uno de nosotros tenemos que pensar que podemos hacer en el plano individual para servir a Jesús Nazareno.
Asimismo, no podemos olvidar nuestra condición católica, que es preciso tener presente más allá del Viernes Santo y que nos exige trasladar los valores de Jesús a la sociedad cada día.
Este año previo al del centenario, es un magnífico año para profundizar en la seriedad y reforzar la compostura que siempre han presidido nuestros actos y en especial la procesión del Viernes Santo, para que llegando el 2011 la imagen que reflejemos resulte lo más nítida posible allí donde la proyectemos.
Para aquellos que se asomen a esta ventana abierta que supone la Web y no nos conozcan, decirles que somos un grupo de 4.500 hermanos dedicados a la conmemoración de la pasión y muerte de Cristo.
Son nuestros actos centrales, la Ronda de Jueves Santo y la procesión de Los Pasos cada Viernes Santo. Es entonces cuando trece grandes grupos escultóricos portados a hombros durante ocho horas paralizan la ciudad. Generación tras generación desde 1611, hemos construido una cofradía ejemplar, reflejo de una sociedad solidaria, respetuosa con sus tradiciones y generosa en el esfuerzo.
Invitamos a todos participar y a compartir estas vivencias, como mejor vía para la difusión de la aportación de Jesús Nazareno a la humanidad.
Para finalizar me gustaría desearos un gran año, ponerme a vuestra disposición y enviaros un fuerte abrazo en Jesús Nazareno.
José Alija Castrillo
Abad de la Cofradía
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